Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Cómo limpiar la cocina

Te explicamos los distintos tipos de cocinas que hay en el mercado, además de enseñarte a limpiarlas y mantenerlas en buen estado

Tipos de cocinas

La cocina es un universo con opciones para todos los gustos y necesidades. Las diferentes cocinas que se encuentran en el mercado no son la excepción. Tampoco están exentas de los avances tecnológicos, que siempre encuentran un lugar en los espacios donde preparamos nuestras comidas.

Las cocinas no se han quedado atrás y aunque las tradicionales, de gas y eléctricas, siguen teniendo una presencia muy fuerte en el mercado y en los hogares, las de inducción o vitrocerámica también han entrado a las casas con bastante fuerza. Su diseño y facilidad para limpiar son dos características por las que se destacan.

Acá te explicamos en qué consiste cada uno de los distintos tipos de cocinas, para que elijas la que más te gusta y se acomode a tus necesidades, tanto económicas como al momento de ponerte el delantal para preparar los mejores platos.

Una cocina con una cocina de gas

Cocina de gas

Puede ser la más popular y la que se encuentra con mayor frecuencia en las casas. Su fuente es, obviamente, el gas, que se utiliza para prender y mantener el fuego en los quemadores.

El gran beneficio es que te permite manejar el nivel de intensidad con facilidad, además de que no hay que esperar a que se caliente. Esto es una gran ventaja al momento de cocinar todo tipo de preparaciones que requieren ajustar el nivel del fuego, ya sea bajo, medio o alto.

Por esto, la cocina de gas es la que se ha usado tradicionalmente en los restaurantes y hoteles de todo el mundo, en donde no se puede perder tiempo esperando a que se caliente, ni se pueden limitar a platos en los que únicamente se use un nivel de calor.

Si quieres ser un verdadero artista en el arte de la cocina, la cocina de gas puede convertirse en el mejor pincel que puedes usar.

A pesar de estas ventajas que ofrece, requiere de un buen mantenimiento y cuidado, ya que una pequeña fuga de gas puede ser muy peligrosa.

Cocina eléctrica

Este tipo de cocina es bastante común en los apartamentos o casas más pequeñas, ya que únicamente necesitan una conexión eléctrica para poder funcionar. En lugar de tener unos quemadores que se prenden con fuego, tienen uno plano o una resistencia en espiral que se calientan con electricidad.

Sin embargo, a diferencia de la cocina de gas, las cocinas eléctricas tradicionales no tienen la opción de ajustar el nivel de calor. Por eso es más difícil cocinar con ellas recetas que requieren de diferentes temperaturas.

Otra desventaja de este tipo de cocina es que el quemador plano o la resistencia en espiral sobre la que se cocina suele demorarse un poco en calentar, así que si tienes una de estas, lo mejor es que hagas tus preparaciones con tiempo y paciencia.

Cocina de vitrocerámica

Las cocinas de vitrocerámicas funcionan con el mismo principio que las eléctricas. Sin embargo, la resistencia que genera el calor, en lugar de estar expuesta, se encuentra bajo una lámina de vidrio.

Esto, en primer lugar, facilita muchísimo la limpieza, ya que únicamente debes limpiar el vidrio. Sin embargo, tiene inconvenientes similares a las cocinas eléctricas: tarda en calentarse y, en algunos modelos, no permite ajustar la temperatura.

A diferencia de la cocina de inducción, que más adelante te vamos a explicar en qué consiste, la de vitrocerámica se puede usar con ollas y sartenes de cualquier material.

Una cocina impecable tras limpiar la cocina

Cocina de inducción

Acá entramos a las cocinas más modernas, que usan distintas tecnologías para generar el calor y, por ende, para cocinar nuestros alimentos preferidos.

Estos modelos de cocinas funcionan con ondas electromagnéticas. Es decir, tienen unos magnetos que se cargan con electricidad y transfieren esa energía a un inductor de cobre. Ahí se crea un campo electromagnético.

Este campo electromagnético, el entrar en contacto con una olla que pones encima, genera una corriente eléctrica que se vuelve calor. Así es como se calienta, por ejemplo, una sartén en una cocina de inducción.

Características al momento de cocinar

Es un fenómeno que tiene una ventaja directa al momento de cocinar. Como el calor se genera en la parte interior del metal, es posible cocinar más rápido debido a la poca energía que se pierde.

Esto también significa, por otro lado, que debes estar más atento a tus alimentos, ya que podrían quemarse si aún no conoces el tiempo que tarda en calentarse este tipo de cocina.

Como se calientan tan rápido, gastan menos electricidad al momento de cocinar, ahorrando energía. También son mucho más fáciles de limpiar. Algunos modelos más modernos permiten ajustar el tiempo de cocción, apagándose automáticamente cuando pasan los minutos que le pusiste.

También tiene diferentes niveles de calor y, este es seguramente el mejor beneficio, no te quema. Así que si tienes hijos o alguna mascota juguetona que suele subirse a todos lados, la cocina de inducción es una buena idea.

Sin embargo, únicamente funciona con ollas y sartenes que puedan ser conductoras de ese campo electromagnético, así que las de barro y cerámica no sirven. Además, las cocinas de inducción son más caras que las opciones anteriores.

Una mujer y su hijo al lado de una cocina de inducción

¿Cómo limpiar la cocina?

Ya sea porque se nos subió la leche hirviendo (a todos nos ha pasado alguna vez), por el aceite que saltó y engrasó todo mientras cocinábamos algo, por esa capa de suciedad que deja el gas o la razón que sea, que pueden ser muchas y diferentes, las cocinas deben ser limpiadas con frecuencia.

Para hacerlo correctamente, es importante saber que, dependiendo del tipo de cocina, la limpieza cambia un poco. Aquí te enseñamos cómo hacerlo.

Empezamos con la de gas

Lo primero, que es también lo más lógico, aunque vale la pena tenerlo en cuenta por cuestiones de seguridad, es que dejes enfriar tu cocina para evitar que te quemes. También cierra el gas. Con esto claro, ya podemos empezar.

  1. Quita las placas y parrillas de la cocina. Es mucho más fácil hacer una buena limpieza sin estas.
  2. Empieza limpiando todos los residuos de comida y grasa que sean fáciles de retirar, es decir, simplemente con una toalla de papel absorbente. Esta es la primera capa.
  3. Quita los fogones y, para la segunda capa, usa un quitamanchas. Pero no te limites a la cocina, también rocía la mesa que está al lado de esta, que suele quedar sucia por salpicaduras, y las placas que quitaste. Después de unos minutos, con una esponja, reparte el quitamanchas.
  4. Con una esponja de metal, esas que son más duras y resistentes, quita las manchas. No es necesario que lo hagas con mucha presión, aunque depende de la profundidad de la suciedad, raspándolas suavemente las manchas suelen salir.
  5. Con un paño húmedo, limpia todo. Repite este paso un par de veces, para retirar muy bien todo el quitamanchas.
  6. Para nuestra tercera capa, remoja una esponja en agua con detergente y úsala para limpiar la cocina entera, haciendo énfasis en las manchas más profundas que aún están pegadas.
  7. Vuelve a pasar el trapo húmedo unas cuantas veces para retirar el detergente. Si es necesario, repite los pasos 6 y 7 para quitar las manchas que todavía no han caído.
  8. Las rejillas, placas y fogones, límpialos con agua tibia y detergente en el lavaplatos. Fíjate muy bien en los lados y los agujeros de los fogones, para retirar cualquier obstrucción, así sea diminuta. Para esto, puedes usar un cepillo de alambre
  9. Seca todo con toallas de papel absorbente.

Un truco adicional: para las manchas más difíciles de quitar, también puedes usar el jugo de un limón para suavizarlas.

Un hombre que acaba de limpiar la cocina de gas

¡Vamos a limpiar la cocina eléctrica!

Con este tipo de cocinas tenemos dos clases de quemadores, uno en espiral y otro que es plano. Los dos son muy comunes, pero el primero es más difícil de limpiar debido al poco espacio que hay entre la base y la espiral, sobre todo cuando no se pueden quitar.

Empecemos con este último caso, una cocina eléctrica con quemadores en espiral que no se pueden retirar.

  1. Usa un cepillo pequeño (una buena idea es un cepillo de dientes para niños) para restregar el quitamanchas y/o jugo de limón en la base y la espiral. Déjalo actuar por unos minutos
  2. Lava el cepillo o usa otro. Mójalo con agua y limpia todo, haciendo énfasis en las áreas donde hay más manchas.
  3. Seca todo con una toalla de papel absorbente o un paño. Una buena idea es cubrir el cepillo con el trapo, para secar bien los espacios a los que no puedes llegar con la mano.
  4. Remoja el cepillo en agua con detergente y limpia todo, una vez más.
  5. Moja el cepillo con agua y retira todo el detergente.
  6. Por último, seca la base y el quemador en espiral.

Para las cocinas eléctricas que tienen una plancha o quemador plano, el proceso es el mismo, pero mucho más fácil, ya que no hace falta usar un cepillo para llegar a lugares difíciles de alcanzar.

En el caso de que puedas quitar los quemadores, sigue los mismos pasos que te dimos arriba en la cocina de gas. Sin embargo, como estamos hablando de algo eléctrico, jamás limpies con agua lo que conecta la cocina con el quemador. Hazlo con un trapo seco.

Así mismo, debes secar muy bien todos los elementos antes de volver a poner todo en su lugar.

Un hombre que debe limpiar la cocina

Limpiemos las cocinas de inducción y vitrocerámica

Acá unimos estos dos tipos de cocinas ya que ninguna tiene los fogones expuestos. En cambio, están cubiertos por un vidrio que simplifica todo el trabajo de limpieza, así que no tienes que desarmar nada.

Lo más sencillo es limpiarlas con agua y detergente, simplemente pasándoles un paño. Si hay manchas más fuertes, puedes acudir a un quitamanchas o al jugo de limón.

Como estas cocinas suelen ser con tecnología touch, es decir, se encienden y se apagan apenas con el tacto, no con botones, ten precaución al limpiarlas porque es posible que la enciendas mientras pasas el paño.

Consejos para cuidarlas

Más allá del tipo de cocina que tengas en casa o que pienses comprar, hay algunos cuidados generales que debes tener en cuenta para que siempre estén limpias y duren mucho más tiempo.

  • No tiene que ser una limpieza profunda, pero pásales un paño con agua y detergente unas cuantas veces a la semana para evitar que se acumule la grasa y otros tipos de suciedad. Lo ideal es hacerlo los días que la uses.
  • En esa limpieza rutinaria, en el caso de las cocinas de gas, incluye los agujeros de los quemadores. Es muy importante mantenerlos despejados.
  • Si se te riega algo, no esperes a que pasen días para limpiarlo. Esto hace que se endurezca y se adhiera con más fuerza. En estos casos, ponte los guantes de goma ese mismo día y limpia.
  • Jamás intentes quitar las manchas con cuchillos o cualquier otro objeto cortopunzante, ya que te arriesgas a rayar el vidrio, el metal o cualquiera que sea el material de tu cocina. Cuando las manchas sean muy duras, recuerda el jugo de limón y la esponja de metal (que igualmente debes usar con cuidado para evitar rayones).
  • Realiza una limpieza profunda al menos una o dos veces al mes.

 

Fuentes:

https://www.publimetro.com.mx/mx/estilo-vida/2017/11/18/diferentes-tipos-cocina-compra-la-te-gusta.html

https://www.youtube.com/watch?v=vPl8VO-LYqk

https://www.youtube.com/watch?v=WOwSzIwZ0-o

https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=qWkfJzRN9GA

https://ideas.mercadolibre.com/cl/home-deco/como-se-limpia-una-cocina-electrica/

https://www.youtube.com/watch?v=F_0eCa0pamo

https://www.homecenter.com.co/homecenter-co/guias-de-compra/como-limpiar-cubiertas-de-cocina/

https://www.sosasistencia.com/cl/tips-para-el-cuidado-y-mantenimiento-de-cocinas/

Inspiración y nuevos sabores para ti

Disfruta

Clic aquí y regístrate

Contáctanos

¿Quieres descargar recetarios?