La nalca chilena es uno de esos alimentos que no encontrarás en ninguna otra parte del mundo, porque hace parte de una familia de plantas que se desarrolló únicamente en el sur de Chile dado que por millones de años la flora chilena ha evolucionado aparte de las demás, creando plantas únicas.
Si alguna vez has recorrido los paisajes húmedos y verdes del sur de Chile, es posible que te hayas topado con hojas enormes que parecen sacadas directamente de la prehistoria y te sorprenderá saber que estas inusuales plantas son comestibles.
Hablamos de la Nalca chilena (Gunnera tinctoria), un vegetal que no solo impresiona por su tamaño, sino por su curioso sabor y profundo arraigo en la cultura mapuche y chilota.
Más allá de ser un ícono visual de la Patagonia y la Región de los Lagos, la nalca es un ingrediente único en el mundo. Con un perfil de sabor refrescante y una textura crocante que no se ve seguido en muchos ingredientes.
En este artículo conoceremos la personalidad ácida e inconfundible, del "paraguas del pobre" como se le dice cariñosamente a la Nalca Chilena.
¿Por qué la Nalca chilena es única en el mundo?
Para entender por qué la Nalca chilena es tan especial, primero debemos mirar el mapa. Chile es, esencialmente, una "isla continental" para la vida vegetal, pues el territorio está Protegido por la Cordillera de los Andes, el Desierto de Atacama, el Océano Pacífico y los hielos del sur.
Todos estos son ambientes en donde las plantas realmente no pueden cruzar con facilidad, ni siquiera las semillas, así que la flora chilena se ha mantenido aislada del resto del mundo durante milenios.
Este aislamiento geográfico ha permitido que especies como la nalca evolucionen de manera independiente y extraña, convirtiéndose en especies endémicas que no se encuentran de forma natural en ningún otro rincón del planeta con las mismas características.
Ahora, la nalca es una planta de climas templados y sobre todo húmedos con una morfología particularmente distinta de la gran mayoría de otros vegetales, pues ha evolucionado para vivir en ambientes con lluvias casi constantes que ahogarían a la gran mayoría de otras plantas.
- Hojas monumentales: las hojas de esta planta pueden alcanzar hasta los 2 metros de diámetro, actuando como verdaderos paraguas naturales en el bosque nativo. Y dándoles una forma particularmente única. Esta adaptación es para abosrber la mayor cantidad de luz posible pues viven en suelos del bosque donde la mayoría de la luz es absorbida por las copas de los árboles.
- Tallos especiales: La hoja es lo más vistoso de esta planta, pero lo más importante es su tallo, pues este ha evolucionado un sistema que le permite absorber y filtrar muchísima cantidad de agua en poco tiempo. Y son los tejidos filtradores del tallo lo que podemos comer.
Perfil de sabor de la nalca chilena
La nalca tiene un sabor verdaderamente único entre los vegetales pues en realidad pertenece a un grupo de plantas que por lo general no se come así que trae sabores que realmente no vemos muy a menudo:
- Acidez vibrante: lo primero que notarás en la nalca chilena es una acidez punzante y refrescante, similar a la de una manzana verde ácida o al ruibarbo, pero con un matiz mucho más herbal.
- Textura crocante: al morderla, ofrece una resistencia firme y crujiente que recuerda en cierta medida al apio, pero con mucha más jugosidad pues cada bocado libera una cantidad sorprendente de agua fresca pues es una planta que vive en ambientes muy húmedos y vive de filtrar agua.
- Notas tánicas: la nalca chilena posee un ligero toque de astringencia al final similar al efecto que tienen los vinos lo que la hace sorprendentemente interesante al combinar con panes.
RECETAS
¿Cómo se come la Nalca chilena? Y cómo se usa en la cocina.
La versatilidad de la nalca permite disfrutarla en una gran cantidad de formas. Aquí te enseñamos las formas más tradicionales:
1. El clásico "a la mano": Con sal y harina tostada
Usualmente la nalca chilena se come recién cortada, es más es tradicional no cortarla con cuchillo pues se dice que el metal de este suele ponerla agria, por lo que se parte con la mano.
Según la tradición se pela el tallo con cuidado para quitar la piel fibrosa y rojiza. Se corta en trozos y se unta directamente en sal de mar. Algunos prefieren añadirle un poco de harina tostada para equilibrar la acidez y darle una textura terrosa deliciosa.
2. En el Curanto:
No existiría el curanto en hoyo sin la Nalca chilena. Sus enormes hojas se utilizan para cubrir los mariscos, carnes y milcaos bajo tierra. En este caso las hojas no se comen, pero si actúan como una cámara de vapor natural, sellando los sabores y aportando un sutil aroma ahumado y vegetal a todo el festín.
3. En Ensaladas y Peyebres
El tallo picado en cubitos pequeños es una base increíble para ensaladas frescas. Combina de maravilla con ingredientes como cebolla morada, cilantro además de Pescados blancos o mariscos pues su acidez natural actúa casi como un "limón sólido".
4. Mermeladas y Conservas
Debido a su parecido con el ruibarbo, muchos habitantes del sur preparan mermeladas de nalca, cocinándolas con azúcar y clavo de olor. El resultado es una conserva agridulce que sorprende en el desayuno.
La nalca chilena también puede volverse una conserva en vinagre de forma muy similar a los pepinillos pero con un sabor y texturas particularmente únicos.
Así que ya lo sabes, la Nalca chilena es mucho más que un vegetal gigante; es un símbolo de la resistencia y la biodiversidad de nuestra tierra. Desde su imponente presencia en los paisajes húmedos del sur hasta ese estallido de frescura ácida en el paladar. Este ingrediente nos recuerda que Chile guarda secretos gastronómicos que no se encuentran en ningún otro rincón del mundo.
Ya sea que los disfrutes de la forma más tradicional, pelando su tallo a la orilla del camino con un toque de sal, o que te atrevas a integrarla en ensaladas y postres, consumir nalca es conectar con nuestras raíces y con la pureza de la selva valdiviana.
La próxima vez que viajes al sur, no dejes pasar la oportunidad de probar este "paraguas del bosque" y dejarte sorprender por su sabor inigualable.
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