Tips

Conoce recetas e ideas para cocinar con brócoli

Acá encontrarás ideas para usar esta verdura en forma de arbolito

Plato de una receta de brócoli con carne.

Desde cremas y sopas, hasta gratinados o salteado, esta verdura es fabulosa para usar en la cocina

A veces pensar en ideas distintas o creativas de recetas con brócoli y otras verduras puede ser complicado, después de todo, hay alimentos que tienen mucho potencial, pero, al final, no se aprovechan para hacer distintos platos.  

En el caso de este vegetal en forma de arbolito, suele usarse con frecuencia en ensaladas o como un complemento en platos con proteínas. En realidad, hay mucho más espacio para jugar con su sabor, su textura y su color. También es bueno incorporarlo en nuestros platos ya que 1 taza de brócoli aporta Vitaminas A, C, K y folatos.  Acá te contamos de varias ideas para hacerlo. 

¿CÓMO COCINAR EL BRÓCOLI? 

Esta verdura es fabulosa para acompañar todo tipo de platos, y es que esa versatilidad no brilla únicamente para completar un almuerzo, sino que también la encontramos en todas las posibilidades con las que contamos al momento de cocinarla, lo cual también le aporta ciertas características a las que se les pueden sacar provecho. 

Estos pequeños arbolitos, además de lucir bastante divertidos, pueden ser pesados para algunas personas, por eso recomendamos cocinarlos, pues esto ayuda a que sean más ligeros. 

  • Brócoli al vapor: la gran ventaja de usar esta técnica de cocción es que los alimentos se cocinan únicamente con el vapor del agua, sin la necesidad de añadir aceite, mantequilla ni ninguna otra grasa adicional. ¿Qué ventaja significa esto? Que las verduras conservan mucho mejor sus nutrientes. Con el brócoli, el tiempo puede variar dependiendo del tamaño de los arbolitos y qué tan duros están, pero en promedio pueden estar listos entre 10 y 15 minutos. 

  • En la olla exprés u olla a presión: este utensilio es estupendo si queremos ahorrar tiempo, pues la presión del vapor, sumado a las altas temperaturas que alcanzan las ollas en su interior, ayuda a que los alimentos se ablanden y se cocinen más rápido. En el caso del brócoli, nada más se deben contar entre 2 y 3 minutos desde que la válvula salta. 

Recomendamos que, para realmente sacarle provecho a esta olla, se cocinen varias verduras y alimentos al mismo tiempo. Por ejemplo, para hacer un estofado o un guiso, así en un mismo proceso se puede preparar casi que un plato completo. 

Aprende a cocinar unas albóndigas de papa y avena con brócoli y jamón, usando puré MAGGI®. 

 

  • Brócoli hervido: este es otro de los métodos más comunes para cocinar la verdura en forma de arbolito. Es importante tener en cuenta que empezamos a contar el tiempo cuando el agua empieza a hervir, incluso, es mejor añadirlos en este momento, así la cocción empieza desde el punto de contacto. A partir de este momento se cuentan entre 3 y 4 minutos. Al final, al igual que se hacen con las papas, se debe dejar el brócoli en un recipiente con agua fría y/o hielo. 

  • Brócoli salteado: la cocina oriental sobresale por el uso de ingredientes frescos y una buena variedad de sabores. Entre las técnicas más comunes está el salteado al wok, en el que se usa una olla de origen asiático para cocinar verduras, fideos y carnes.  

En el caso del brócoli, recomendamos hervirlo primero y luego cortarlo en rodajas, para después terminarlo de preparar en una sartén o un wok. Se puede hacer solo y con otros vegetales. Nuestro consejo es acompañarlo con verduras de otros colores que, además de aportar más nutrientes, también le entrega una paleta de colores mucho más interesante al plato. 

  • Brócoli en freidora de aire: en este caso se puede cortar al gusto de cada persona, lo importante es no llenar en exceso la canasta de la air fryer, pues necesitamos que el aire caliente tenga toda la libertad para fluir y, así, cocinar el brócoli de forma uniforme. El resultado es más crocante que los ejemplos anteriores, sobre todo y le damos una pincelada de aceite. 

RECETAS CON BRÓCOLI:

 

IDEAS DE RECETAS CON BRÓCOLI 

Ya hemos repasado algunos métodos que nos sirven para cocinar el brócoli, pero es momento de ir un poco más allá y subir el nivel de las recetas con brócoli. Acá vamos a hablar de nuevas texturas y algunas sugerencias de combinaciones que seguramente van a sorprender a unos cuantos. 

  • Brócoli apanado: primero es necesario hervirlo, pero después viene la parte divertida. Lo más importante, en este caso, es la cabeza del brócoli, por eso está la opción de cortar las ramas. Sin embargo, también es posible usarlas. 

Una vez se enfrían o están a temperatura ambiente, los cubrimos con una capa de harina, luego se pasan por huevos crudos y, finalmente, por migas de pan. El último paso puede ser en una olla con aceite o una air fryer, pero la ventaja de la segunda es que no es necesario usar aceite. 

  • Crema de brócoli: hasta el momento únicamente hemos hablado de formas para cocinar esta verdura usándola completa o en cortes, pero hay más espacio para sacarle provecho. Después de cocinarlo en agua hirviendo, se puede licuar con agua, un caldo y otros vegetales que aportan sabores. Sin embargo, queremos que el brócoli sea protagonista, así que debe ser el ingrediente principal y el que se usa en mayor cantidad. 

Para lograr la mejor textura hay algunos trucos sencillos. Si queremos una crema más espesa, se añade harina; por el contrario, si lo que buscamos es una crema más aguada, usar una mayor cantidad de caldo o agua es la solución. Al final, vale la pena decorar con trozos de brócoli picado. Conoce cómo hacer una crema de brócoli, arvejas y espinaca. 

  • Sopa de brócoli: una opción fabulosa para comer en la noche como una cena ligera, además de ser bastante sencilla de hacer. Aunque en este caso el brócoli es el ingrediente que no puede faltar, en realidad combina de maravilla con cualquier verdura, así que tenemos bastante espacio para experimentar y darle nuestro propio sello a esta sopa. 

Como se trata de una sopa, vamos a hervir el brócoli al mismo tiempo que los otros vegetales que queremos usar, por ejemplo, zanahoria, cebolla, ajo y/o apio. A medida que avanza la cocción, podemos probar el caldo hasta que obtengamos un sabor que nos guste, añadiendo sal poco a poco para potenciarlo y fijándonos que las verduras queden suaves. 

  • Tortilla de brócoli: pensemos en un clásico europeo como la tortilla española. A grandes rasgos es la misma preparación, solo que se le añade brócoli a la mezcla de los huevos. Con un poco de queso, el resultado es delicioso. 

  • Brócoli gratinado: hablando de queso, esta es una receta de brócoli perfecta para sacarle provecho al horno. En este caso es necesaria una cocción previa, puede ser en agua hirviendo o simplemente sofreír los arbolitos, para luego acomodarlos en una refractaria. Encima se añade el queso rallado, como parmesano o manchego. El punto perfecto es cuando este último ingrediente se derrite o, incluso, alcanza a quemarse un poco para formar una costra. 

OPCIONES PARA ACOMPAÑAR EL BRÓCOLI 

 En los ejemplos de ideas de recetas con brócoli tuvimos a este alimento como uno de los protagonistas al ser un ingrediente principal, que se destaca en el plato. Las siguientes alternativas se enfocan en el su uso como un complemento, un actor secundario que le da personalidad a lo que queramos preparar. 

  • Con pasta: más allá del tipo de pasta, el brócoli funciona muy bien con una salsa blanca, que puede llevar trozos de jamón para hacer de este plato algo más contundente.  

  • Brócoli con carnes: si se corta en trozos medianos o pequeños, combina de maravilla con el pollo, el cerdo o la res en preparaciones en las que se usan en cubos o dados. Así, además de aportar nutrientes y sabor, también entrega ese color verde que sobresale y hace más atractivo el plato. 

  • Crepes: la gran ventaja de esta preparación de origen francés es que se pueden usar con cualquier alimento, incluyendo el espectro de lo dulce y lo salado. Con el brócoli funcionan muy bien otras verduras, al igual que las proteínas. 

  • Brochetas de verduras: al ser un vegetal que tiene una textura firme, podemos usarlo en una brocheta junto a cebollas, tomates, pepinos, champiñones o pimentones. 

  • En un ramen: esta sopa tradicional del continente asiático combina proteínas, fideos y verduras. Puede tener carne, pollo, huevo duro y una gran variedad de vegetales, siendo el brócoli uno de los que más se aprovechan. 

  • Como relleno: podemos hablar de rellenar pimentones, papas, tomates, pechugas de pollo, entre más alternativas. El brócoli cortado en trozos pequeños, junto a más verduras, quesos o, incluso, frutos secos, es excelente en esta alternativa. 

En Recetas Nestlé® tenemos todo tipo de preparaciones para cualquier nivel de experiencia, por ejemplo, entra acá para conocer las opciones de ensaladas para sacarle provecho a más verduras.